Almudena Arteaga, ‘Premio Princesa de Eboli’ 2017

El Ayuntamiento de Pastrana va a distinguir 2017 a la abogada y escritora Almudena Arteaga con el ‘Premio Princesa de Eboli’ 2017. Creado en el año 2013, el galardón reconoce la implicación de sus distinguidos en la defensa del patrimonio local y en la divulgación, en cualquier ámbito, del nombre de la Villa Ducal. El premio, que llega a su V Edición, le será entregado el jueves, día 13 de julio, durante el primer acto de la XVI Edición del Festival Ducal de Pastrana bajo la reja del Palacio Ducal donde estuvo encerrada y murió, en 1592, Dª Ana de Mendoza y de la Cerda, la princesa de Eboli, con todo lo que de sugerente y emotivo supone para la escritora premiada.

María de Almudena de Arteaga y del Alcázar (Madrid, 25 de junio de 1967) es una escritora destacada en el género de novela histórica. Se da la curiosa circunstancia de que la galardonada es descendiente de Ana de Mendoza y de la Cerda, Princesa de Eboli, un personaje clave en su vida, en primer lugar porque forma parte de sus ancestros, pero también porque después de haber ejercido la abogacía durante seis años, especializándose en Derecho Civil y Laboral, y de trabajar como documentalista en los libros de ‘La insigne Orden del Toisón de Oro’ y ‘La Orden Real de España’, un ensayo histórico, en 1997 publicó su primera novela, que lleva por título precisamente ‘La Princesa de Éboli’.

Almudena Arteaga, engrosa en 2017 la lista de galardonados con el premio ‘Princesa de Eboli’ que inició Esther Alegre (2013), profesora de Historia de la UNED, principalmente por la publicación de su libro ‘La Villa Ducal de Pastrana’.

En la segunda edición (2014), el premio recayó en Ciriaco Morón, pastranero de origen humilde quien, gracias a su poderoso intelecto, se convirtió en catedrático de Teología e Historia de las Ideas, forjándose una dilatada y productiva carrera docente tanto en Europa como en Estados Unidos, donde fue durante largos años profesor en la Universidad de Cornell.

En 2015, el galardón lo obtuvo al obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez, artífice principal de que hoy probablemente sea el mayor tesoro de la villa ducal, como es el Museo de los Tapices.

El año pasado le correspondió a la Orden Franciscana y en particular a la de San Gregorio Magno. El premio ensalzó la conservación y mejora llevadas a cabo por frailes franciscanos menores de San Gregorio Magno en el Convento del Carmen, que ocuparon después de la Desamortización de Mendizábal.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.