Podemos estar tranquilos respecto al Teatro Moderno

Podemos estar tranquilos respecto al Teatro ModernoSe cumplen los plazos y el calendario. Ojo, el electoral, ese capaz de mover montañas y hacer que los políticos bajen a pie de calle e incluso nos estrechen cordialmente la mano.

No ha importado mucho que la ciudad haya reclamado la reapertura del Moderno tan alto y tan claro que lo han tenido que escuchar hasta los que se tapaban los oídos con las dos manos; ni las mil personas congregadas en la puerta; ni las más de treinta actuaciones en la puñetera calle; ni las reuniones mantenidas; ni las mociones en el pleno han hecho que los gestores de lo público se inmuten. Pero ahora vienen elecciones y todo lo que se había dilatado hasta el aburrimiento empieza a rodar.

Después de dos años y medio vienen las prisas: hay que acabar las obras a las que se comprometió la Junta -cubierta y climatización- ; pasar la Inspección Técnica de Edificios; firmar la cesión (aprobada en diciembre de 2013 por el Gobierno Regional y que por fin esta semana ha pasado por el Patronato de Cultura); y acometer, por parte del Ayuntamiento, obras de reparación en el interior del edificio. Hay prisa, que como se descuiden un poco no les dará tiempo a hacerse la foto de la superapertura, y a eso sí que no están dispuestos.

Los Amigos del Moderno y los vecinos y vecinas de Guadalajara no olvidamos que fue la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la que cerró el teatro sin ningún pudor, y que no ha hecho ningún esfuerzo en todo este tiempo por su reapertura. Tampoco el Ayuntamiento, que prefirió aplaudir y justificar las decisiones que se tomaban desde Toledo, y, ante el clamor ciudadano, le llevó más de un año tomar la decisión (de cara a los medios y ante la opinión pública) de dar un paso al frente y anunciar que se haría cargo de la gestión.

El Moderno le ha dado igual a la Junta, a la Delegación en Guadalajara y al Consistorio, pero en la foto seguro que quieren salir todos: Marcial Marín, Antonio Román, Isabel Nogueroles, José Luis Condado, Violeta de Miguel (si no tiene oposiciones o prácticas)… Igual hasta aparece nuestra Presidenta, para que veamos lo mucho que apoya la cultura de la región. Lo malo es que igual la foto no queda muy lucida: no tiene mucho mérito inaugurar un teatro que ellos mismos cerraron al inicio de la legislatura, y que para más inri forma parte de un edificio, el Ateneo, sobre el que ninguna de las dos administraciones tiene ningún plan, ni intenciones, ni ganas de recuperarlo.

Lo que queremos las ciudadanas y ciudadanos de Guadalajara no es una inauguración florida, una fiesta de un par de días y que vuelvan a olvidarse del tema. Seguimos pidiendo y exigiendo una apertura real del Teatro Moderno, con programación estable que alimente la oferta cultural de la ciudad, que dé vida al moribundo centro, con personal y proyecto artístico, un espacio abierto a las compañías y las asociaciones alcarreñas.

Lo sentimos, señores y señoras políticos: para conseguir eso no vale con hacerse una superfoto. Hay que trabajar un poco más y, si es posible, mejor.

Asociación de Amigos del Moderno

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